La experiencia del fracaso como fundamento de una vida bien vivida: un desafío a la cultura del éxito. Elogio del fracaso es un ensayo absorbente, hábilmente estructurado, alrededor de cuatro figuras Simone Weil, Gandhi, E. M. Cioran, y Yukio Mishima representativas de las modalidades de fracaso que nos presenta el autor: el fracaso de las cosas, el político, el social y el de la naturaleza. Con ellas vemos un desfile de personajes (Samuel Beckett, Charles Chaplin, Ingmar Bergman, Robespierre, Hitler, Leni Riefenstahl, George Orwell, Calvino, Max Weber, Séneca, Osamu Dazai) que constelan, con una trayectoria unas veces paralela y otras antagónica, un telón de fondo atravesado por dos grandes líneas: el arte de vivir en paz con nosotros mismos y el arte de bien morir como ejercicios de humildad y autoconocimiento. El fracaso, dice Bradatan, lejos de deprimirnos, debería ser una oportunidad para conocernos mejor; no para volver a la carga en la búsqueda del éxito, no para resignarnos a la derrota, sino para aprender que es necesario conocer nuestros límites y reconciliarnos con la idea de la muerte.Costica Bradatan, el pensador que deslumbró por su profundidad y erudición con su anterior libro, Morir por las ideas, vuelve a adentrarse con estas «Cuatro lecciones de humildad» en un terreno poco frecuentado y mal estudiado como es el análisis de las vivencias cercanas a la nada, de la renuncia. Elogio del fracaso es un libro inteligente e instructivo y abunda en anécdotas sabrosas.